El diálogo entre coro y asamblea depende de varias cosas a la vez, como la solemnidad litúrgica, el número de componentes de coro y asamblea, etc. Porque la asamblea, el pueblo, participa en el culto con signos (palabras y gestos), y la música, que es la que nos interesa y que es un signo eminente para transfigurar los signos de la asamblea, dependerá de la composición y sensibilidad de la misma.