Salmo 33 (En liturgia el 32) - Alabanza y gratitud al Señor

Vamos a recitar un salmo compuesto para celebrar una gran victoria del pueblo de Dios, una de esas gloriosas liberaciones que Dios ha hecho en favor de sus elegidos.

Su estilo es solemne e impresionante. Es una oración verdaderamente hermosa en la cual se invita a los amigos de Dios a reconocer lo bueno que El ha sido, que es y que será siempre y para ello enumera siete causas por las cuales Dios merece que lo bendigamos.

Por eso insiste en que nuestra aclamación al Señor tiene que ser clamorosa y solemne con arte y alegría y acompañados de los mejores instrumentos musicales.

Luego añade una noticia importante: los enemigos de la religión pueden tramar fantásticos planes para acabarla, pero por sobre la astucia de los malos está la sabiduría de Dios que tritura y descuartiza sus malvados planes. Lo que han planeado fracasará porque Dios no está con ellos. Son humanos y no divinos, carne y no espíritus sobrenaturales.

Y termina el salmo con una advertencia muy clara: los planes del Señor en favor de los que en El confían no pueden fallar nunca.

Si Dios tiene una providencia o cuidado paternal y maternal para con sus elegidos, ¿por qué dedicarnos a buscar soluciones plenas en lo que es solo material? ¿Quién puede sentirse derrotado si Dios lo acompaña?.

Como este salmo es sapiencial, o sea, tiene como fin dar enseñanzas, trae una serie de frases que han servido y servirán de sabrosa meditación para las almas piadosas en todos los siglos.

Señalemos aquellas que más nos impresionen, para releerlas después en otras ocasiones. La frase final del salmo ha sido muy estimada por la Iglesia en todos los tiempos.

SALMO 33 - (En liturgia 32) - CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA DE DIOS
¡Gritad de júbilo, justos, por Yahveh!, de los rectos es propia la alabanza;
¡dad gracias a Yahveh con la cítara, salmodiad para él al arpa de diez cuerdas; cantadle un cantar nuevo, tocad la mejor música en la aclamación!

Pues recta es la palabra de Yahveh, toda su obra fundada en la verdad; él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahveh está llena la tierra. Por la palabra de Yahveh fueron hechos los cielos por el soplo de su boca toda su mesnada. El recoge, como un dique, las aguas del mar, en depósitos pone los abismos.

¡Tema a Yahveh la tierra entera, ante él tiemblen todos los que habitan el orbe!. Pues él habló y fue así, mandó él y se hizo. Yahveh frustra el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los pueblos; mas el plan de Yahveh subsiste para siempre, los proyectos de su corazón por todas las
edades.

¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahveh, el pueblo que se escogió por heredad! .Yahveh mira de lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de Adán; desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra, él, que forma el corazón de cada uno, y repara en todas sus acciones.

No queda a salvo el rey por su gran ejército, ni el bravo inmune por su enorme fuerza. Vana cosa el caballo para la victoria, ni con todo su vigor puede salvar. Los ojos de Yahveh están sobre quienes le temen, sobre los que esperan en su amor, para librar su alma de la muerte, y sostener su vida en la penuria.

Nuestra alma en Yahveh espera, él es nuestro socorro y nuestro escudo; en él se alegra nuestro corazón, y en su santo nombre confiamos. Sea tu amor, Yahveh, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...