El Canto Liturgico en el tiempo de Pascua

SI LA CUARESMA era un tiempo de austeridad y silencio musical, la pascua es el tiempo de realce musical, de abundancia y florecimiento del canto. Es un tiempo de alegría y de gozo para entonar cantos de fiesta en honor de Cristo resucitado.

No cantemos cualquier canto, algunos cantos, ni de cualquier manera. No cantemos «a palo seco». Cantemos los cantos de pascua, todos los posibles, y hagámoslo bien, acompañándolos «al son de ins-trumentos, con clarines y al son de trompetas» (Sal 97), «con platillos sonoros, con platillos vibrantes» (Sal 150). Todo ser que alienta alabe al Señor, porque es la pascua.

En Pascua tenemos que conseguir que la liturgia, en su conjunto, suene y resuene como una gran obra sinfónica: la sinfonía de la nueva creación en Cristo, afinados y vibrantes todos sus instrumentos.

Una de las actividades principales de la comunidad cristiana durante el tiempo pascual es el canto al Señor resucitado, vivo y glorioso. «Sólo el hombre nuevo puede cantar el cántico nuevo» (san Agustín). La pascua es la fiesta de las fiestas y «Cristo resucitado - nos dice san Atanasio - viene a animar una gran fiesta en lo más íntimo del hombre».

La palabra clave es Aleluya
La hemos omitido en cuaresma. No se trata de prohibir por prohibir.
El rubrum (las rúbricas) tienen también su espíritu, que hemos de descubrir.
Se trataba de omitir para reservarnos para pascua y poder cantar el aleluya con una alegría desbordante, para que resuene más festiva y mejor afinada, llenando con su sonido el silencio de la noche pascual.

No podemos olvidar ni separar de la pascua los cantos al Espíritu Santo, pues pentecostés no es una fiesta aparte. Es la plenitud y el cumplimiento de lo inaugurado en la noche de pascua: el Espíritu, que resucitó a Jesús de entre los muertos. Es el culmen de la pascua.

Cantos tradicionales pascuales hay muy pocos o casi ninguno. De los cantos modernos se ha popularizado Resucitó, de Kiko Argüello, pero es un canto que se ha desgastado y queda casi como obligatorio en celebraciones de funerales.

No podemos permitir ni aprobar que se gasten todas las energías en preparar bien la cuaresma y que lleguemos a la pascua cansados y agotados y la celebremos de cualquier manera, porque estamos cansados de tantas cosas como hemos preparado en cuaresma.

El órgano y otros instrumentos en pascua
Entre los distintos instrumentos debemos destacar y potenciar el órgano: es el instrumento litúrgico por excelencia.
El órgano crea fiesta y alegría; acompaña, arropa, sostiene y envuelve el canto de la asamblea; favorece la participación y la unanimidad.

En pascua tiene momentos muy especiales para sonar: en los procesionales de entrada, ofrendas y comunión, y a la salida del templo. Pascua es el tiempo de tocar piezas alegres y festivas; es el tiempo de los metales del órgano, del ripieno y del tutti. Que el órgano resuene con toda su grandeza y majestuosidad envolviendo de sonoridad festiva el ambiente donde la comunidad cristiana celebra.

¡Qué pena da ver en nuestras iglesias hermosos órganos tubulares que no suenan!. Unas veces tenemos el órgano, pero no organistas; otras veces tenemos organistas, pero no órgano; y otras, ni uno ni otros.
Pero no sólo podemos disponer del órgano. También los violines, violas, flautas traversas y demás instrumentos permitidos . En pascua, hagamos sonar los mejores instrumentos que tengamos y de la mejor manera, como hombres nuevos, resucitados, que vamos a cantar el cántico nuevo.

El canto en la vigilia pascual
«Aquel a quien cantamos resucitado mientras celebramos la vigilia, hará que vivamos reinando con él para siempre» (San Agustin, Sermón Guelferbytano, n. 5,4, PL 2,552).
Durante la vigilia, la Iglesia espera la resurrección del Señor y la celebra con los sacramentos de la iniciación cristiana (Cf CE 332).

La vigilia pascual, «la madre de todas las santas vigilias» (San Agustín, Serm. 219, PL 38, 1088) , es una noche de vela de la comunidad cristiana en honor del Señor. Con ser la noche más importante del año, no es muy popular, aunque poco a poco la comunidad cristiana se va centrando en esta noche.

Es importante que preparemos bien la vigilia para ir creando ambiente y tradición. Los signos de la luz, la Palabra, el agua bautismal, el pan y vino eucarísticos, anunciados en la cuaresma, alcanzan su culmen y realización en la noche pascual. La vigilia pascual es un crescendo continuo orientado dinámicamente hacia su culmen: la celebración de la eucaristía como «memorial» de la pascua del Señor.
Una buena preparación y celebración de la vigilia pascual será el modelo de las celebraciones durante la pascua.

El canto del lucernario
Es el comienzo de la vigilia. La comunidad reunida en torno al fuego puede cantar un canto a la luz:
- Cristo luz de los pueblos (J.M. Estudillo, M.Castillo) - Descargar
- Cristo Luz del Mundo (Antonio Alcalde) - Descargar
- Cristo es la luz (J. Madurga) - Descargar
- Luz de Cristo (J. Sanchez) - Descargar

El diácono proclamará: «Luz de Cristo» y los fieles responderán: «Demos gracias a Dios».
Esta proclamación debe ser cantada con su respuesta. Mientras caminamos en procesión al templo podemos cantar.

El canto del pregón
El diácono proclama el pregón pascual, magnífico poema lírico que presenta el misterio pascual en el conjunto de la economía de la salvación.
Si fuese necesario, o por falta de un diácono, o por imposibilidad del sacerdote celebrante, puede ser proclamado por un cantor.

Las Conferencias de obispos pueden adaptar convenientemente este pregón, «introduciendo en él algunas aclamaciones de la asamblea» (PFP 84)
El cantor del pregón, además de ensayarlo bien, es preciso que sienta su contenido y lo exprese vibrando con el texto y el sentido. Si no fuese posible cantarlo, debe proclamarlo con voz nítida y penetrante, como corresponde al género lírico del pregón.
Pregon Pascual (M. Gregoriana) - Descargar

El canto de los salmos en la noche pascual
En la noche pascual se da un gran diálogo entre Dios y su pueblo.
La liturgia de la Palabra es más abundante en esta noche. Dios habla a su pueblo por medio de las lecturas y su pueblo le responde con los salmos y oraciones. Lecturas, salmos y oraciones son abundantes (siete más la epístola y el evangelio).
El ideal está fijado en cantar todos los salmos enteros. Cuando, por diversas razones, esto no es posible, podemos cantar sólo las antífonas, incluso algunas antífonas y recitar los salmos. Entre todas las antífonas tendríamos que destacar en esta noche la de la tercera lectura:
«Cantemos al Señor, sublime es su victoria».
También deberíamos lograr unos silencios meditativos entre lecturas.

El canto del aleluya en el tiempo pascual
Después del silencio cuaresmal, oímos resonar, con el corazón henchido de alegría, el aleluya en la noche pascual. «El sacerdote, terminada la epístola, entona por tres veces el aleluya, elevando gradualmente la voz y repitiéndolo la asamblea» (Cf CE 352)
Una vez entonado en la noche pascual, ya no se volverá a omitir durante todo el tiempo pascual. Su canto será uno de los distintivos de las celebraciones pascuales.

¡Qué buenas catequesis podemos hacer a nuestro pueblo explicándole el significado, el sentido y la importancia de cantar «aleluya»!
- Aleluya (Antonio Alcalde) - Descargar
- Aleluya de Pascua (Cesareo Gabarain) - Descargar
- Aleluya (Misa Sinodal - F. Palazon) - Descargar
- Aleluya (Misas Corales) - F. Palazon) - Descargar
- Aleluya, Aleluya (M. gregoriana himno O FILII ET FILIAE) - Descargar
- Alleluia Zagorsk (Veni Sancte Spiritu - Taize) - Descargar
- Alleluia, Tu sei bellezza (Marco Frisina) - Descargar
- Alleluia (Alleluia - Taize) - Descargar
- Alleluia, Io sono il Pane vivo (Marco Frisina) - Descargar
- Alleluia (Jubilate - Taize) - Descargar
- Alleluia, Un Giorno Santo (Marco Frisina) - Descargar
- Alleluia (Resurrexit - Taize) - Descargar
- Alleluia (Veni Sante Spiritu II - Taize) - Descargar
- Alleluia 17 (with verses from Psalm 27 (26) Joy on Earth - Taize) - Descargar
- Alleluia de IV tono (M. Gregoriana) - Descargar
- Alleluja (Chwala Panu - Taize) - Descargar

Relata el Midrás que cuando los egipcios se ahogaban en el mar Rojo, los ángeles entonaron el aleluya, pero Dios les reprendió: «¿Cómo podéis cantar el aleluya cuando mis hijos se están ahogando?» (Meguilá 10b. Cf V. Serrano, La Pascua de Jesús, San Pablo. Madrid 1994, 143)

Un himno litúrgico griego reza así, poniendo por intercesora a la Virgen:
«Digna de toda loa; Madre santa del Verbo...
Nuestra ofrenda recibe en el canto.
Salva al mundo de todo peligro.
Del castigo inminente libera
a quien canta: "¡Aleluya!"».

El Antifonario de León tiene hermosas antífonas sobre el aleluya. Una de ellas personifica al aleluya, pidiéndole que se quede con nosotros y ya mañana partirá de viaje. Los discípulos de Emaús también le piden a Jesús:
«Quédate con nosotros, pues se hace tarde y el día va de caída».
«Aleluya, quédate con nosotros hoy
y ya mañana partirás de viaje, aleluya...
Te marcharás y tendrás un buen viaje, aleluya,
y volverás de nuevo a nosotros, aleluya...
Así dice el Señor:
ha quedado encerrado en mi tesoro el aleluya:
y tal día os lo devolveré, Aleluya, Aleluya» (Antifonario de León, 154, vísperas)

El Oracional visigótico le atribuye una serie de cualidades y virtudes al aleluya que se canta en la tierra y que se perpetúa en el cielo:
«Aleluya en el cielo y en la tierra,
se perpetúa en el cielo, se canta en la tierra,
allí suena siempre, aquí también fielmente;
allí perennemente, aquí con suavidad;
allí con felicidad, aquí con concordia;
allí inefablemente, aquí insistentemente;
allí sin defecto, aquí con afecto:
allí por los ángeles, aquí por todos los pueblos ...» (Oracional visigótico, 507. Cf J. Aldazabal, La comunidad celebrante, CPL, Barcelona 1989, 40-43)

San Agustín tiene unas hermosas reflexiones sobre el aleluya en sus sermones:
«En este tiempo de nuestra peregrinación decimos el aleluya a modo de viático de consuelo. De momento, el aleluya es canto de caminantes. Pero a través de un camino laborioso estamos acercándonos a una patria llena de paz, donde, superadas todas nuestras acciones, sólo nos quedará el aleluya.
Dios quiere que le cantemos el aleluya de forma que no haya discordia en quien le alaba. Comiencen, pues, por ir de acuerdo nuestra lengua y nuestra vida, nuestra boca y nuestra conciencia. Vayan de acuerdo, repito, las palabras y las costumbres, no sea que las buenas palabras sean un testimonio contra las malas costumbres.
En el cielo toda nuestra actividad será amén y aleluya. No lo diremos con sonidos que pasan, sino con afecto del alma» (San Agustin, Serm. 255, 256 y 262)

Otros cantos para destacar en pascua
El canto en los ritos iniciales
En pascua podemos destacar el canto de entrada en primer lugar con un corazón renovado, pero además por unos signos externos que nos indican que es un tiempo especial.
El tiempo de pascua es un tiempo bautismal. Ya en cuaresma se aludía al bautismo. Destacamos el rito de entrada con la aspersión del agua durante todos los domingos de pascua, recuerdo de nuestro propio bautismo, mientras la asamblea canta:
la antífona gregoriana Vidi aquam o sus musicalizaciones en castellano,
- Agua viva (A. Taulé) - Descargar
- Un solo Señor (L. Deiss) - Descargar
- El bautismo (A. Alcalde) - Descargar
- Una nueva vida (C. Gabaráin) - Descargar
- Como el ciervo al agua va (A. Mejía) - Descargar
- Como busca la cierva (A. Taule) - Descargar
- Como busca la cierva (C. Erdozain) - Descargar
- Como busca la cierva (Tomas y Francisco Aragües) - Descargar

El rito penitencial se puede suprimir. Ya en cuaresma lo hemos destacado bastante. El presidente saluda a la asamblea y se inicia el canto del gloria, himno trinitario que debemos destacar en pascua a ser posible con una música nueva.

El canto del Credo
También el credo, como profesión de fe, podemos destacarlo en pascua cantando el Credo 111, o bien, de otra forma más sencilla, el presidente proclama el símbolo apostólico y la asamblea responde con una antífona al final de la parte atribuida a cada persona trinitaria:
- Creo, Señor. Creo, Señor (Lerchundi-Gabaráin) - Descargar

El canto del cordero de Dios
Es el canto propio de la fracción del pan. Lo cantamos litánicamente, es decir, el cantor solista canta las invocaciones y el pueblo responde «Ten piedad de nosotros».
Hay invocaciones muy apropiadas para este tiempo pascual (Cf. J. Aldazabal, La comunidad celebrante, CPL, Barcelona 1989, 92):
- Cordero de Dios, que has triunfado de la muerte;
- Cordero de Dios, que en tu pascua nos has salvado;
- Cordero de Dios, sentado a la derecha del Padre.
Estas invocaciones o tropos podemos aplicárselas a la melodía del cordero de Dios de Aragüés, por ser una melodía tan popularizada, o bien, cantarlas con melodía nueva, por ejemplo, de C. Gabaráin, J. A. Rodríguez, A. Alcalde...

El canto del «Regina Coeli»
No tendríamos que perder de nuestro repertorio esta antífona mariana para el tiempo pascual. En la eucaristía la podemos cantar como antífona final, antes de la bendición final y del saludo de despedida «Podéis ir en paz», con el celebrante aún en el presbiterio.

Es una antífona, breve, sencilla y popular. Tanto si la cantamos en latín como en castellano, podemos sacarle mucho provecho, pues podemos cantarla no sólo al final, sino en la bendición de la mesa, sustituyendo el rezo del Ángelus, al final de completas, durante el mes de mayo, que es devocionalmente mariano pero litúrgicamente pascual.

El texto canta a Jesucristo resucitado, felicitando a la Madre por haber llevado en su seno al Resucitado, y pidiéndole que interceda ante el Señor por nosotros.
Reina del cielo, alégrate, Aleluya!,
porque el Señor, a quien has merecido llevar, Aleluya!,
ha resucitado, según su palabra, Aleluya!.
Ruega al Señor por nosotros, Aleluya!.

En castellano tenemos buenas musicalizaciones de esta antífona mariana, como:
- Regina Coeli (Gregor Aichinger) - Descargar
- Regina Coeli (Marco Frisina) - Descargar
- Reina del cielo (Francisco Palazon) - Descargar
- Reina del cielo, alegrate (L. Elizalde) - Descargar
- Reina del Cielo, alegrate (Joaquin Madurga) - Descargar

2 comentarios:

  1. Les agradezco por todo el material publicado, realmente extraordinario y muy valioso.
    Ojalá puedan publicar mas partituras y también las grabaciones de "Resucitó, aleluya" y "Aleluya, Cristo el Señor resucitó" que está en el cassete "Alabemos al Señor" de Joaquín Madurga.
    Dios les bendiga.

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  2. MUCHAS GRACIAS POR ESTE APORTE,DE ESTA MANERA EVANGELIZAMOS CANTANDO¡¡¡

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